Más de 570 mil adultos mayores del Oriente del Estado de México reciben la Pensión para el Bienestar como parte del Plan Integral para la Zona Oriente, una estrategia impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Delfina Gómez para fortalecer el bienestar en una de las regiones más pobladas y con mayores rezagos del país.
La Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores está dirigida a personas de 65 años y más y consiste en un apoyo económico bimestral que busca mejorar su protección social y sus condiciones de vida. En 2026, el monto del programa es de 6 mil 400 pesos bimestrales, depositados directamente a las y los beneficiarios.
De acuerdo con la información oficial, los beneficios alcanzan a personas adultas mayores de diez municipios del oriente mexiquense, una zona donde el Plan Integral ha concentrado recursos en materia de salud, vivienda, educación y programas sociales. La meta es reducir brechas históricas y atender a una población que durante años ha enfrentado carencias acumuladas.
Además de la pensión, el plan incluye otros apoyos dirigidos a mujeres, personas con discapacidad, jóvenes y estudiantes, lo que confirma que la estrategia no solo está orientada a la asistencia económica, sino a construir una red más amplia de protección social.
Atender a los adultos mayores en la zona oriente del Estado de México es vital debido a la alta densidad poblacional, el histórico rezago social y los altos índices de vulnerabilidad socioeconómica que afectan a miles de habitantes de esta región. Proteger a este sector permite saldar una deuda histórica, reducir la desigualdad, garantizar sus derechos humanos y asegurarles una vejez digna.
Para muchos adultos mayores, la pensión significa poder cubrir gastos de alimentación, medicinas y transporte, pero también representa un gesto de reconocimiento institucional. En comunidades donde la economía familiar depende de ingresos variables, contar con este apoyo puede marcar la diferencia entre la incertidumbre y una mínima estabilidad.