Ante la alta deserción escolar en el Estado de México, autoridades federales y estatales están ampliando la oferta de preparatorias para acercar más espacios educativos a las y los jóvenes mexiquenses. La medida busca atender uno de los principales factores que provocan abandono escolar: la distancia entre la casa del estudiante y la escuela asignada.
La preparatoria sigue siendo el nivel educativo con mayor tasa de abandono en la entidad, con una deserción estimada de 11.3% por ciclo escolar. Por eso, el anuncio de nuevos planteles y la expansión de la cobertura en regiones como el oriente del Estado de México se presenta como una respuesta directa a un problema que afecta a miles de familias.
El abandono en las preparatorias mexiquenses está condicionado por un entorno multifactorial: la necesidad de generar ingresos propios o de apoyar al comercio familiar impulsa a miles de jóvenes al mercado laboral informal; la falta de interés o desmotivación por los planes de estudio; conflictos internos en los hogares; y planteles situados en zonas con altos índices de delincuencia, drogadicción o violencia escolar, sumado a las grandes distancias geográficas que los alumnos deben recorrer.
La lógica detrás de esta estrategia es sencilla: si los jóvenes tienen una escuela más cerca de su comunidad, hay menos probabilidades de que abandonen sus estudios por tiempo, transporte o falta de cupo. En ese sentido, la apertura de nuevos espacios busca no solo ampliar la matrícula, sino reducir las barreras que hoy separan a muchos adolescentes de su derecho a continuar estudiando (por lo menos con relación a algunas de sus causas).
Las autoridades educativas también han señalado que, de la mano de la ampliación se espacios educativos, el Edomex será parte de Jóvenes Transformando México, un programa que busca impulsar a las juventudes con oportunidades en distintos sectores, vinculándonos con centros de trabajo y actividades que, a la par de sus estudios o al completarlos, beneficiarán su futuro profesional.