La Secretaría de Movilidad del Estado de México analiza incorporar los vehículos eléctricos Olinia 1 para atender los llamados viajes de última milla y de cuidado, es decir, los traslados cotidianos que hoy realizan motocicletas, mototaxis y otros medios de transporte, como llevar a los niños a la escuela, acercar pacientes al médico o resolver viajes al mercado.
Se trata de una propuesta que todavía está en análisis pero que coloca a Olinia dentro de una discusión mucho más concreta que la de fabricar un auto eléctrico mexicano: encontrarle un uso específico dentro de la movilidad cotidiana de los mexiquenses, un esfuerzo que fue confirmado por el secretario de Movilidad estatal, Juan Hugo de la Rosa, quien detalló que la dependencia ya trabaja con el proyecto para estudiar si sus vehículos pueden cubrir estos recorridos cortos.
El concepto que utiliza la dependencia es el de viajes de última milla, que se refiere al tramo final de un recorrido, como el que conecta una estación de transporte masivo con una casa, una escuela, un centro de salud o un comercio, y de viajes de cuidado, una categoría que incluye los desplazamientos relacionados con atender a otras personas y con las actividades del hogar, como llevar a un hijo a la escuela, acudir a una consulta médica o comprar productos en el mercado.
Se busca incorporar el proyecto en un enfoque que reconoce que la movilidad cotidiana de las familias mexiquenses incluye una gran cantidad de trayectos cortos que actualmente se realizan en medios de transporte informales o contaminantes, y que podrían ser atendidos de manera más eficiente y sostenible con vehículos eléctricos como Olinia.
Olinia 1 es el primer auto eléctrico mexicano, presentado el 7 de junio de 2026 en Ciudad de México, con un precio inicial de 150 mil pesos, una batería de 14.7 kWh y una autonomía de más de 125 kilómetros por carga, un vehículo compacto diseñado para uso cotidiano en ciudad.