Las obras en Periférico Norte del Estado de México representan una rehabilitación integral de 108 km, con una inversión de más de mil 265 millones de pesos. Y, ahora, como parte del megaproyecto, anuncian obras hidrosanitarias que beneficiarán directamente a la población de Izcalli y sus alrededores.
El presidente municipal de Cuautitlán Izcalli, Daniel Serrano, notificó obras de infraestructura hidrosanitaria para combatir inundaciones crónicas en esta vialidad clave del Valle de México. Este proyecto, surge de la mano de las obras impulsadas por la gobernadora Delfina Gómez, buscando modernizar una vialidad clave que beneficia a 15 millones de personas y 204 mil vehículos diarios.
En este contexto, Serrano informó que las obras hidrosanitarias atenderán puntos críticos de inundación en tramos como Kimex, Perinorte y el Circuito Exterior Mexiquense, tras una reunión con la Junta de Caminos del Edomex y alcaldes vecinos. El proyecto incluye manejo de aguas pluviales, modernización de alumbrado, embellecimiento urbano, instalación de cámaras, botones de auxilio y retiro de ocupaciones irregulares para mejorar seguridad peatonal y vehicular.
Las inundaciones está relacionadas con el crecimiento habitacional y comercial en zonas altas de Izcalli y Tlalnepantla, lo que reduce la absorción natural del suelo y dirige escurrimientos hacia el Periférico durante lluvias. El Periférico Norte, de 108 km desde Naucalpan hasta Tepotzotlán, atraviesa municipios como Tlalnepantla, Cuautitlán Izcalli, Cuautitlán y Tultitlán.
La falta de infraestructura hidrosanitaria en el Periférico Norte, diseñado originalmente sin drenaje pluvial adecuado, ha provocado históricamente acumulación de agua durante lluvias intensas. El crecimiento urbano reduce la absorción natural del suelo, canalizando escurrimientos hacia la vialidad, agravado por el segundo piso que descarga agua directamente sin conexiones hídricas completas. Obstrucciones por basura en coladeras y rejillas, junto a desazolves insuficientes, multiplican los encharcamientos.
Las obras generales de repavimentación avanzan con 40 máquinas trabajando día y noche, cubriendo 4 km diarios en tramos simultáneos, con una meta de conclusión el 30 de abril de 2026 para evitar complicaciones por la temporada de lluvias. Atender la causa de las inundaciones es prevenir pérdidas humanas, económicas y materiales, clave para una movilidad segura en esta arteria vital del Valle de México.