La madrugada del martes 5 de mayo, un violento choque en la comunidad de Santa Martha, Ocuilan, Estado de México, dejó al menos dos muertos entre pobladores que confrontaron a presuntos talamontes descendiendo de la zona boscosa colindante con Morelos.
Este incidente resalta la tensión por la tala ilegal en regiones vulnerables del sur del Edomex, donde comunidades defienden sus recursos naturales frente a grupos delictivos. Cerca de las 4:00 am, pobladores de Santa Martha detectaron a unos 20 presuntos talamontes cargando madera pesada desde el bosque hacia vehículos. Al intentar detenerlos, estalló un enfrentamiento con armas blancas y de fuego, resultando en dos fallecidos locales y varios heridos.
La Guardia Nacional intervino rápidamente, pero los talamontes huyeron dejando troncos y equipo; no se reportaron bajas entre autoridades. El suceso urge reforzar la seguridad en Ocuilan, donde la deforestación alimenta economías ilícitas. Autoridades deben implementar patrullajes permanentes y programas de reforestación con apoyo comunitario para prevenir más pérdidas humanas.
En este sentido, el gobierno del Estado de México, bajo el liderazgo de la gobernadora Delfina Gómez, ha impulsado operativos coordinados y reformas legislativas para combatir la tala ilegal. Estas acciones buscan proteger los bosques del sur del estado, aunque persisten desafíos en algunas zonas.
Gómez envió al Congreso local una reforma que eleva la prisión de 5 a 15 años actuales a hasta 25 años por tala clandestina, más multas de hasta 5 mil días. La Secretaría de Seguridad (SSEM) realiza cateos y detenciones, como la de un halcón de talamontes con arma de fuego, en colaboración con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).
El Gobierno del Estado de México también ha activado alianzas con Morelos y Ciudad de México para patrullajes conjuntos contra tala ilegal en fronteras boscosas. La coordinación es clave para hacerle frente a esta problemática históricamente arraigada en la región.