El Estado de México impulsa la reactivación del operativo “Mochila Segura” en escuelas de educación básica y media superior, con un marco legal que priorice la seguridad estudiantil sin vulnerar derechos humanos. Esta iniciativa responde a incidentes recientes de violencia escolar y busca integrar a padres, maestros y autoridades en revisiones preventivas.
Ha protegido ya a más de 4.5 millones de estudiantes mediante revisiones protocolizadas. Implementado con reformas legislativas desde 2023, fomenta entornos en los cuales la violencia no tiene cabida. Se trata, además, de inspecciones aleatorias o focalizadas en mochilas, con protocolos que incluyen consentimiento parental, presencia de observadores y capacitación en derechos humanos.
El Congreso mexiquense, liderado por la diputada Carmen de la Rosa Mendoza, trabaja en reformas para regular estos operativos, alineándolos con la estrategia “Escuelas de Paz”. La legislación garantizará protocolos claros, evitando criminalización de menores y enfocándose en detectar armas o drogas. Algunos municipios como Chicoloapan e Ixtapaluca ya lo aplican con apoyo de consejos escolares.
Es verdad que en el contexto actual no es una iniciativa fácil de desarrollar, sin embargo, activarla es una cuestión de vida o muerte. De hecho, padres de familia deben revisar diariamente en casa, mientras escuelas coordinan con la Secretaría de Educación y Seguridad.
Aunque se busca priorizar zonas vulnerables como Ecatepec o Chalco, los 125 municipios de la entidad pueden beneficiarse de la implementación del operativo y detectar tempranamente riesgos, reduciendo incidentes como los reportados en escuelas de Chalco.
La clave del operativo “Mochila Segura” es la participación comunitaria, pues nadie queda fuera. Fortalece la responsabilidad compartida, evitando que los menores se sientan discriminados, pero también que los padres se desafanen de sus responsabilidades en familia y comunidad.