Autoridades del Estado de México dieron un duro revés al crimen organizado al desarticular 67 call centers dedicados exclusivamente a extorsiones telefónicas, un logro que fortalece la seguridad en el estado y en la región. No fue casualidad, sino un trabajo de inteligencia coordinada.
Tras meses de planificación entre la Secretaría de Seguridad estatal, la Fiscalía General de Justicia del Edomex (FGJEM) y la Guardia Nacional, se ejecutaron cateos simultáneos en zonas clave como Ecatepec, Nezahualcóyotl y Chimalhuacán.
Como resultado de los operativos llevados a cabo, fueron detenidas más de 100 personas, incluyendo operadores, líderes y prestanombres, con decomiso de equipos electrónicos, bases de datos de víctimas y dinero ilícito por millones de pesos.
Estos call centers operaban 24/7, suplantando identidades de familiares secuestrados o funcionarios para exigir pagos urgentes vía transferencias o criptomonedas. El 80% de víctimas eran adultos mayores o comerciantes informales, vulnerables por falta de acceso a verificación digital.
Los delincuentes usaban números clonados y datos robados de redes sociales para personalizar amenazas, generando ingresos semanales de hasta 5 millones de pesos por centro. Afectaban a familias mexiquenses y de otros estados, con tácticas como "secuestro virtual" donde fingían tener a un ser querido para maximizar el pánico y acelerar el pago.
La extorsión afecta psicológicamente a miles de familias, provocando estrés crónico, ansiedad y suicidios en casos extremos; comerciantes informales pierden, además de su salud mental, su estabilidad por deudas impagables y amenazas constantes.