La gobernadora Delfina Gómez Álvarez resaltó los avances y el fortalecimiento institucional de la Guardia Nacional durante un acto en el que también se subrayó su papel en la estrategia de seguridad que opera en el Estado de México y en otras regiones del país. El mensaje central fue que la coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales ha permitido resultados más visibles en la contención de delitos y en la protección de la población.
La participación de la Guardia Nacional ha sido clave en acciones de vigilancia, patrullaje, prevención y respuesta inmediata en zonas prioritarias del Edomex, especialmente en la región oriente. En esa zona, el trabajo conjunto con fuerzas estatales y municipales ha contribuido a disminuir delitos como el robo de vehículos y el homicidio doloso.
La estrategia de seguridad en el Estado de México se ha sostenido en el despliegue coordinado de la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Policía Estatal y corporaciones municipales. Ese modelo ha permitido realizar operativos focalizados, reforzar la presencia territorial y atacar puntos donde se concentran los delitos de mayor impacto.
Autoridades mexiquenses han destacado reducciones importantes en robo de vehículos y homicidios dolosos en la región oriente, además de una tendencia a la baja en otros indicadores delictivos. Estos resultados han sido atribuidos precisamente a la colaboración entre instituciones y al seguimiento constante de las mesas de seguridad.
Más allá del territorio mexiquense, la Guardia Nacional también ha consolidado su presencia como una institución estratégica en tareas de seguridad pública a nivel nacional. Por eso, se reconoció su crecimiento, su capacidad operativa y su papel en la contención de delitos en distintos estados, no solo en el Estado de México.
En la entidad mexiquense, esa presencia se ha traducido en acciones concretas: vigilancia en carreteras, apoyo en operativos especiales, resguardo de zonas de alto riesgo y colaboración con autoridades locales para atender emergencias delictivas. Todo ello ha reforzado la percepción de que la coordinación interinstitucional es hoy una de las principales herramientas para enfrentar la inseguridad.