La gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, resaltó los avances en materia de seguridad durante los últimos 22 meses, periodo en el que la entidad registró una reducción de 59% en el promedio diario de homicidios dolosos, al pasar de 6.6 a 2.7 víctimas por día. Estos resultados, informó, se reflejan también en una mejora en la percepción de seguridad entre la población.
De acuerdo con las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), entre septiembre de 2024 y julio de 2026 el Estado de México mantuvo una tendencia a la baja en homicidios dolosos. La reducción de 59% en el promedio diario representa uno de los descensos más significativos en la historia reciente de la entidad.
En términos concretos, esto significa que en septiembre de 2024 se registraban alrededor de 6.6 homicidios dolosos por día, mientras que en julio de 2026 la cifra bajó a 2.7 casos diarios. La gobernadora atribuyó este resultado a la coordinación entre los gobiernos federal, estatal y municipal, así como a las estrategias de inteligencia y operativos conjuntos.
Además de la reducción en la incidencia delictiva, Delfina Gómez destacó que las ocho ciudades del Estado de México evaluadas por la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI registraron una mejora en la percepción de seguridad durante el segundo trimestre de 2026.
Una mejora en la percepción de seguridad significa que la población se siente más tranquila y confiada al transitar por sus calles y espacios públicos. Indica una disminución del temor a ser víctima de un delito, incluso si las cifras reales de criminalidad no han bajado drásticamente al mismo tiempo.
Este indicador contempla varios factores clave:
- Confianza institucional: Una mayor credibilidad en el desempeño de las policías locales, estatales o fuerzas federales.
- Entorno urbano: La percepción de que las calles están mejor iluminadas, hay menos vandalismo y los espacios públicos son seguros para el disfrute comunitario.
- Disminución del temor: La reducción de la incertidumbre o el nerviosismo al realizar actividades cotidianas como caminar de noche o usar el transporte público.