El Estado de México destinó alrededor de 2 mil hectáreas al cultivo de cempasúchil para atender la demanda de la temporada de Día de Muertos. La flor se produce tanto para corte como en maceta, y su comercialización ya comenzó en mercados y panteones dentro y fuera de la entidad.
El principal corredor florícola del estado se concentra en Coatepec Harinas, Tenancingo y Villa Guerrero. En esta temporada, Texcoco y Atlacomulco también destacan por la producción de cempasúchil en maceta.
La Secretaría del Campo (SECAMPO) informó que, durante todo el año, el Estado de México siembra cerca de 8 mil hectáreas de flores. El cempasúchil representa una parte importante de esa actividad en las semanas previas al Día de Muertos.
La producción involucra a cerca de 400 agricultores, desde unidades medianas hasta productores que cultivan para consumo propio. La diversidad de tamaños y modelos de producción permite abastecer distintos canales comerciales.
La titular de la SECAMPO, María Eugenia Rojano Valdés, explicó que las ventas de temporada ya iniciaron y que los productores cuentan con canales establecidos para distribuir la flor, incluida la que se destina a panteones de distintas entidades del país.
Las autoridades estatales destacaron que han apoyado la comercialización de la flor y fortalecido los vínculos entre productores y compradores. El objetivo es que la cosecha llegue a los mercados en tiempo y contribuya a la economía de las familias rurales.
El cempasúchil no solo forma parte de la tradición de Día de Muertos, sino que también representa una fuente importante de empleo e ingreso para las comunidades florícolas del Estado de México.