El Estado de México y Michoacán formalizaron la Declaratoria Regional de Ríos y Riberas, un acuerdo para proteger y recuperar los ecosistemas de agua dulce mediante la colaboración entre autoridades forestales, academia y comunidades rurales. El acuerdo fue suscrito por la Protectora de Bosques (Probosque), la Comisión Forestal del Estado de Michoacán (COFOM) y el Fondo de Conservación del Eje Neovolcánico (FOCEN).
El acuerdo se firmó al cierre del Primer Foro Regional: Conservación, Restauración y Monitoreo de Ríos y Riberas en el Centro de México, celebrado en Metepec. El encuentro reunió a más de 170 especialistas, académicos y representantes de núcleos agrarios de ambos estados.
Durante las mesas de trabajo se abordaron la restauración de riberas, el monitoreo comunitario del agua y la combinación de conocimientos locales con herramientas científicas.
El director general de Probosque, Alejandro Santiago Sánchez Vélez, destacó la fragilidad de los ecosistemas de agua dulce. Señaló que el agua dulce representa apenas 0.15% del agua del planeta, pero conserva 45% de la biodiversidad.
El funcionario también advirtió que la agricultura es el principal usuario del agua en el país y una fuente importante de contaminación difusa. Por ello, la protección de ríos y riberas requiere acciones coordinadas entre gobierno, comunidades y sector productivo.
Representantes de los ejidos de Senguio, San Bartolo Amanalco y San Juan Jiquipilco compartieron experiencias de manejo de ecosistemas ribereños. Sus testimonios mostraron la importancia de incorporar el conocimiento local en las estrategias de conservación.
Especialistas de las instituciones organizadoras y de la Secretaría del Agua estatal presentaron metodologías de monitoreo biológico y mecanismos de organización para proteger arroyos dentro de Áreas Naturales Protegidas.