La madrugada de este 2 de marzo, un fuerte incendio consumió por completo una bodega de reciclaje de PET en la colonia San Isidro, Valle de Chalco, Edomex, y dejó una columna de humo que se vio en varias zonas de la periferia de la CDMX y el Estado de México.
A pesar de la magnitud del siniestro, afortunadamente no hubo personas lesionadas, aunque el fuego obligó al desalojo preventivo de 12 familias y a un operativo de emergencia de más de ocho horas.
Hasta el momento, la causa oficial aún no está confirmada, y será la Fiscalía General de Justicia del Estado de México la encargada de determinar si el siniestro fue de origen accidental, por falla de infraestructura o incluso si hubo intencionalidad.
Ahora bien, vecinos y versiones de protección civil han señalado que el fuego habría iniciado en una camioneta estacionada afuera de la bodega, probablemente por un cortocircuito o falla eléctrica, y se propagó con gran rapidez al interior porque el lugar almacenaba toneladas de plástico PET y otros residuos reciclables altamente inflamables.
El material almacenado en la bodega generó llamas intensas y una gran columna de humo negro, que movilizó a bomberos de Valle de Chalco, Chalco y la Ciudad de México, así como el apoyo de pipas de agua de empresas locales para controlar el fuego.
La bodega, utilizada como centro de acopio y clasificación de PET, fue destruida en su totalidad, con pérdidas materiales totales en el inmueble y un camión de carga que quedó calcinado. Además, algunos bomberos fueron afectados por el humo y requirieron atención médica preventiva.
Aunque las autoridades investigan a detalle el origen del incendio y evaluarán posibles responsabilidades civiles o administrativas, el incidente recuerda que, en zonas de alta densidad poblacional, la regulación de bodegas de reciclaje y de actividades industriales ligadas a residuos debe ser mucho más estricta.