En el Estado de México, abandonar, golpear, torturar o provocar la muerte de un animal puede llevar a una persona a la cárcel hasta por 11 años. La Ley de Protección, Cuidado y Bienestar Animal reconoce a los animales como seres sintientes y establece sanciones económicas y penales contra quienes cometan actos de maltrato o crueldad.
Entre las acciones que pueden derivar en sanciones se encuentran:
- Abandonar animales de compañía.
- Provocar desnutrición por negligencia.
- Mantenerlos en condiciones de hacinamiento.
- Organizar peleas de perros.
- Ejercer violencia física contra ellos.
De acuerdo con la gravedad de la conducta y su clasificación legal, los responsables pueden recibir desde amonestaciones y multas económicas hasta arrestos administrativos, trabajo comunitario y penas de prisión.
En materia económica, las multas pueden ir de 117.31 a 35 mil 193 pesos. En los casos de crueldad extrema, tortura o muerte intencional, las penas pueden alcanzar hasta 11 años de cárcel, conforme a los supuestos establecidos en la legislación penal del Estado de México.
La protección animal también contempla responsabilidades para quienes tienen perros y gatos bajo su cuidado. Los tutores deben garantizar condiciones adecuadas de alimentación, salud y bienestar.
Entre las medidas previstas se encuentra el Registro Único de Animales de Compañía, un mecanismo gratuito que permite identificar a los animales y vincularlos con sus tutores.
La legislación mexiquense reconoce a las familias multiespecie, en las que los animales de compañía son considerados parte del entorno familiar. Además, los 125 municipios del Estado de México tienen responsabilidades en materia de protección y bienestar animal, por lo que participan en las acciones para atender y prevenir casos de maltrato.
Las conductas que atentan contra la integridad de los animales pueden tener consecuencias legales, desde sanciones administrativas hasta procesos penales, dependiendo de las circunstancias y la gravedad de cada caso.
La normativa busca prevenir, investigar y sancionar las agresiones contra perros, gatos y otras especies, y reafirma que el cuidado de los animales es una responsabilidad legal, no solo una decisión personal.