Por fin fue inaugurado el camino San Nicolás de los Ranchos-Amecameca, una obra que fortalece la conectividad entre Puebla y el Estado de México, especialmente en la zona del Popocatépetl. La vialidad mejora el traslado entre comunidades de montaña y se perfila como una ruta estratégica tanto para movilidad regional como para atención de emergencias.
La obra se ubica sobre la carretera estatal 416-A Xalitzintla-Paso de Cortés y beneficia de manera directa a miles de habitantes de localidades poblanas y mexiquenses. Aunque en su momento la licitación contempló un tramo en construcción hacia 2025, recientemente se informó que el proyecto ya fue concluido al 100%.
El nuevo camino tiene una longitud de 12.8 kilómetros y fue diseñado para mejorar la conectividad entre San Nicolás de los Ranchos, Amecameca y otras comunidades cercanas al volcán Popocatépetl. Además de facilitar traslados cotidianos, la obra se relaciona con las rutas de evacuación y la movilidad en una zona de alta relevancia geográfica y turística.
La megainversión también incluyó trabajos de drenaje, cunetas, bordillos, muros de contención, guarniciones, señalamiento horizontal y vertical, elementos que buscan dar mayor seguridad a quienes circulan por esta carretera, miles de automovilistas todos los días.
Uno de los puntos más importantes del proyecto es que no solo conecta dos entidades, sino también a varias localidades rurales que históricamente han tenido problemas de acceso y comunicación. La obra beneficia de forma directa a más de 409 mil habitantes de nueve localidades, incluyendo San Nicolás de los Ranchos, Santiago Xalitzintla, San Pedro Yancuitlalpan y Amecameca de Juárez, entre otras.
Para la población de la región, esta carretera puede significar menos tiempo de traslado, mejor acceso a servicios y una vía más segura para actividades económicas, agrícolas y turísticas. N0 se trata de una obra local, sino de un proyecto interestatal.