El Gobierno del Estado de México ha informado que se observa una disminución de los incendios forestales en el territorio, gracias a la combinación de estrategias de prevención, monitoreo y atención oportuna coordinada entre el Sistema Estatal de Protección Civil, la Secretaría del Medio Ambiente y el sector comunitario forestal.
Aunque el riesgo de siniestros de este tipo no ha desaparecido, sobre todo en la temporada de estiaje y calor, las cifras preliminares muestran una tendencia favorable en comparación con años recientes.
La reducción de incendios forestales tiene un impacto directo en la salud de la población, al disminuir capas de humo denso que afectan las vías respiratorias, sobre todo en zonas periféricas de la CDMX y el Edomex. Impacta también en la seguridad comunitaria, al disminuir el riesgo de pérdidas de cultivos, casas rurales, vías de comunicación y servicios básicos cercanos a los focos de incendio.
Por supuesto, la disminución en este tipo de siniestros ayuda a la conservación de bosques y Área Naturales Protegidas, como la región del Nevado de Toluca, Sierra de Guadalupe y corredores boscosos del sur del estado, clave para la captación de agua, biodiversidad y estabilidad del suelo.
Entre las principales acciones que el gobierno estatal ha destacado como causas de la baja en incendios forestales se encuentran:
- Mayor presencia de brigadas forestales y adiestramiento de cuadrillas comunitarias, con apoyo técnico y equipo para el combate temprano de fuego.
- Campañas de prevención social en zonas rurales y semirrurales, orientadas a evitar quemas agrícolas sin control, uso irresponsable del fuego en cafetales, bosques y pastizales, y el abandono de fogatas en áreas naturales.
- Refuerzo de la coordinación federal–estatal–municipal a través del Programa de Manejo del Fuego, con ejercicios de simulacro, intercambio de datos y alineación de protocolos de respuesta.