La Gobernadora Delfina Gómez dio arranque a la rehabilitación de la avenida Alfredo del Mazo en Toluca, una de las vialidades más transitadas y deterioradas del Valle de Toluca. La obra forma parte de una estrategia conjunta entre el Gobierno del Estado de México y el Ayuntamiento de Toluca para mejorar la movilidad y la seguridad vial en la capital mexiquense.
El proyecto contempla la intervención de 2.8 kilómetros de longitud, desde el entronque con la carretera Toluca-Atlacomulco hasta Tollocan, con una inversión de 30 millones de pesos. Los trabajos estarán a cargo de la Junta de Caminos y se realizarán durante las próximas semanas para sustituir la carpeta asfáltica y dejar la vialidad en mejores condiciones.
La avenida Alfredo del Mazo es una vía estratégica para la movilidad del Valle de Toluca, además de conectar con rutas hacia la Ciudad de México y la zona sur del Estado de México. Por eso, su rehabilitación impactará directamente en los tiempos de traslado, la seguridad vial y el flujo de vehículos particulares y de transporte público.
Los principales problemas actuales de esta importante vialidad son:
- Severo deterioro y baches: Debido al alto volumen de vehículos pesados y a las lluvias, la carpeta asfáltica ha sufrido daños graves, lo que ha requerido el arranque de un reencarpetado integral.
- Tráfico y accidentes viales: Soporta un afluente de aproximadamente 50 mil vehículos diarios. Se generan frecuentes cuellos de botella y percances por vehículos de carga, paradas en doble fila del transporte público y choques.
- Bloqueos y manifestaciones: La zona residencial y comercial enfrenta protestas vecinales por inconformidades con nuevos desarrollos inmobiliarios y el temor al paso de tránsito pesado.
- Encharcamientos e inundaciones: La acumulación de basura y la saturación pluvial provocan anegamientos graves en ciertos tramos, afectando tanto el tránsito de automovilistas como a las colonias aledañas.
Las autoridades estatales y municipales han señalado que la obra de rehabilitación beneficiará a más de 1.6 millones de mexiquenses, al tratarse de una arteria que soporta alto tránsito diario y que conecta zonas habitacionales, industriales y comerciales. En otras palabras, no se trata solo de un reencarpetado, sino de una intervención con efecto metropolitano.