Con la llegada de la temporada de lluvias al norte del Estado de México, las familias de la región pueden beneficiarse de una fuente de ingresos extra que ha sido tradicional en la zona: la recolección de hongos silvestres. Los hongos, que aparecen naturalmente después de las primeras precipitaciones, se convierten en un producto de valor comercial.
Los hongos silvestres aparecen en la región del norte del Edomex debido a las condiciones de humedad y temperatura que se generan con las lluvias de primavera y verano. Las precipitaciones provocan que los hongos se desarrollen en los bosques de coníferas, especialmente en áreas de tepinillo, piñón y encino, donde crecen por montones.
La temporada de recolección de hongos comienza generalmente en junio y se extiende hasta octubre. Se recolectan principalmente hongos de la especie Amanita, conocidos localmente como "hongos santos" o "teonanácat", que tienen un alto valor comercial en mercados locales y restaurantes de la región.
77 de las 400 especies de hongos identificadas por especialistas de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex) en la entidad son comestibles, un buen complemento nutricional para la dieta familiar, ya que los hongos son ricos en proteínas y minerales.
El Gobierno del Estado de México también ha promovido la recolección de hongos como actividad turística segura, con la creación de rutas guiadas y programas de educación sobre recolección responsable. Para garantizar tu seguridad y apoyar a las comunidades locales, es indispensable realizar esta actividad guiado por expertos locales o comunidades.
Ahora bien, el gobierno estatal ha establecido normas de recolección responsable que incluyen:
- No recolectar hongos en áreas protegidas sin autorización
- No dañar el ecosistema durante la recolección
- Limitar la cantidad recolectada para preservar especies
- Promover la educación sobre identificación segura de hongos