La gobernadora Delfina Gómez Álvarez dio un nuevo paso en la estrategia de seguridad del Estado de México al entregar la modernización del Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo y Calidad (C5), inaugurar el Centro de Comando Criminal en Tiempo Real (C3CTR) y presentar un helicóptero Black Hawk para reforzar las labores de vigilancia y respuesta operativa en la entidad.
La renovación tecnológica del C5 incorpora herramientas de inteligencia artificial, analítica de datos y una plataforma capaz de integrar información de cámaras estatales, municipales, del transporte público, unidades móviles y comercios, con el objetivo de mejorar la coordinación entre corporaciones de seguridad. Esta actualización busca convertir al sistema en una herramienta más eficaz para prevenir delitos, atender emergencias y generar respuestas más rápidas.
El objetivo del C3CTR es atender exclusivamente el combate a la delincuencia de forma táctica, dejando la atención ciudadana de los servicios de emergencia a la red tradicional del C5. Integra plataformas equipadas con IA para identificar comportamientos delictivos, búsqueda de personas y vehículos mediante reconocimiento facial, matrícula o nombre.
El C3CTR también incluye el uso de robots humanoide y canino, capaces de consultar bases de datos institucionales y asistir en la toma de decisiones operativas. Y concentra información de miles de cámaras estatales, arcos carreteros, drones, unidades móviles, transporte público y llamadas de emergencia.

Ahora bien, llama además la atención la incorporación del helicóptero UH-60 Black Hawk, considerado un refuerzo clave para la vigilancia aérea y la atención de operativos en zonas complejas o de difícil acceso. La aeronave fue presentada como parte de un paquete de fortalecimiento institucional que incluye equipamiento especializado y la adecuación de un hangar.
Esta aeronave militar es clave para blindar la región ante el crimen organizado, ya que permite traslados rápidos y seguros a zonas de difícil acceso, reforzando la seguridad y la protección civil en la entidad. Abre la puerta a una operación más articulada entre estado, municipios y cuerpos especializados, algo que suele ser decisivo en zonas con alta densidad poblacional y presión delictiva.