El Estado de México ha perdido cerca de 5 mil hectáreas de bosque durante la actual administración estatal debido a una combinación de factores ambientales, productivos y urbanos. Alejandro Santiago Sánchez Vélez, director general de la Protectora de Bosques del Estado de México (Probosque), señaló que las principales causas son la tala ilegal, las plagas, las enfermedades forestales, los incendios y los cambios de uso de suelo asociados con la urbanización.
La pérdida de bosques representa un desafío ambiental y social para la entidad, ya que los bosques contribuyen a la captación de agua, la regulación del clima, la conservación de la biodiversidad y la protección de los suelos. Cuando desaparecen árboles y zonas de vegetación, también se reduce la capacidad del territorio para absorber lluvia y recargar los acuíferos.
En este contexto, Probosque identificó cinco amenazas que afectan a los bosques mexiquenses. La primera es la tala clandestina, que provoca la extracción ilegal de árboles y puede estar relacionada con redes delictivas y mercados irregulares de madera.
El segundo factor corresponde a las plagas forestales, que atacan árboles debilitados y pueden extenderse rápidamente si no se detectan y controlan a tiempo. A esto se suman las enfermedades que dañan la vegetación y reducen la capacidad de regeneración natural de los bosques.
Los incendios forestales constituyen otra de las principales causas de afectación. Además de destruir árboles, pueden dañar el suelo, eliminar hábitats y favorecer la erosión. Finalmente, los cambios de uso de suelo y la expansión urbana sustituyen áreas forestales por viviendas, caminos, comercios o infraestructura.
A pesar de la pérdida registrada, Probosque informó que cerca de 9 mil hectáreas han sido restauradas mediante trabajos de reforestación, mantenimiento y recuperación de zonas dañadas. La dependencia también señaló que los árboles producidos y sembrados alcanzan un índice de supervivencia de alrededor de 80%, superior al registrado en años anteriores, cuando la supervivencia se ubicaba entre 40% y 60%.
La conservación de los bosques es fundamental para el abastecimiento de agua en el Estado de México. Las zonas forestales captan lluvia, reducen la velocidad de escurrimiento y permiten que el agua se infiltre en el suelo para alimentar manantiales y acuíferos. No se trata de una problemática aislada, sino de todo y una corresponsabilidad entre sectores gubernamental, empresarial y sociedad en general.