El Gobierno del Estado de México (GEM) publicó las convocatorias para los programas de apoyo a víctimas del delito, con el fin de facilitar el acceso de familias afectadas a recursos económicos, asistencia psicosocial y acompañamiento jurídico ante la pérdida o desaparición de un ser querido.
Las publicaciones se realizaron en el Periódico Oficial Gaceta del Gobierno, donde se detallan requisitos, montos de apoyo y mecanismos de registro para población vulnerable del Edomex.
Entre los principales programas se encuentran Valentina y Canasta Alimentaria para Víctimas del Delito de Feminicidio y Desaparición, ambos impulsados por la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas del Estado de México (CEAVEM), en coordinación con la Secretaría de las Mujeres.
Estos programas están orientados a niñas, niños, adolescentes y jóvenes en situación de orfandad por feminicidio o desaparición, así como a madres, cuidadoras, personas adultas mayores y familias que acrediten pobreza extrema o pertenencia a comunidades indígenas.
Con el ajuste de este año, el monto de los apoyos se incrementó hasta un máximo de 4 mil pesos mensuales por persona beneficiaria, con un tope de 12 exhibiciones, lo que representa un aumento significativo respecto a años anteriores. Además, por primera vez se incluye de manera formal a personas de 18 a 25 años que acrediten continuidad académica y no estén en matrimonio, así como a personas adultas mayores que fungen como cuidadoras de menores afectados.
Las personas interesadas deben acudir a su Unidad de Trabajo Social de la CEAVEM más cercana, donde se les proporcionan los formatos de solicitud, se revisan los documentos y se abre el expediente para la evaluación de elegibilidad. Los requisitos incluyen comprobante de resolución de la Fiscalía que acredite la condición de víctima, identificación oficial, comprobante de domicilio y, en algunos casos, documentación de ingresos o situación de vulnerabilidad.
Estos programas promueven la reparación integral del daño, con atención psicológica, orientación jurídica, acompañamiento en trámites y vínculos con otras instancias de seguridad y justicia, además del apoyo económico. El objetivo es que las víctimas no solo reciban una canasta o un apoyo mensual, sino que accedan a un acompañamiento continuo que evite la revictimización y fortalezca su reinserción social y familiar.