El Estado de México ya cuenta con una reforma para regular el uso de teléfonos celulares en las escuelas de educación básica, con el objetivo de limitar su uso en clase y evitar distracciones, riesgos digitales y casos de ciberacoso. La medida establece que los dispositivos podrán utilizarse principalmente con fines académicos o en situaciones de emergencia, siempre bajo autorización del personal docente o directivo.
Ahora bien, de acuerdo con el Consejo para la Convivencia Escolar del Estado de México (CONEBI), cada plantel será el encargado de definir cómo y cuándo podrán usarse los celulares dentro de sus instalaciones, conforme a lineamientos generales que deberán publicarse antes del ciclo escolar 2026-2027. Es decir, no habrá una prohibición total, pero sí una regulación específica adaptada a la organización interna de cada escuela.
La reforma al artículo 58 de la Ley de Educación del Estado de México fue publicada en la Gaceta de Gobierno y obliga a regularizar el uso de celulares en aulas. En la práctica, esto significa que el uso recreativo quedará restringido durante el horario de clase, y solo se permitirá en tiempos o espacios específicos fuera del aula, si así lo determinan las autoridades escolares.
La autoridad educativa estatal deberá emitir protocolos, guías y manuales que definan los criterios de aplicación. También se prevé que estos documentos incluyan medidas para promover el uso responsable y seguro de la tecnología, con especial atención a la prevención del ciberacoso, grooming y otros riesgos digitales.
En términos generales, la reforma a la Ley de Educación del Estado de México establece que estos dispositivos solo se usarán con fines estrictamente pedagógicos autorizados por el docente. Y es que evitar su uso continuo permite a los estudiantes un mayor enfoque, favoreciendo el aprendizaje y la comprensión en materias clave.
Esta reforma y ajustes de cada institución educativa nacen debido a que el uso excesivo de pantallas está directamente relacionado con el aumento de casos de ansiedad, depresión e insomnio en niños y adolescentes. Retirar los equipos durante las horas de clase fomenta la convivencia física y el desarrollo de habilidades sociales.