El Gobierno del Estado de México refuerza la preparación de sus brigadistas forestales ante la temporada de estiaje, con capacitaciones intensivas para combatir incendios en bosques y áreas protegidas. Estas acciones buscan minimizar daños ambientales y proteger vidas en una región con alto riesgo de siniestros.
Se trata del periodo del año con temperaturas más altas y menor disponibilidad de agua en ríos, lagos y acuíferos debido a la falta de lluvias. El ambiente seco y caluroso facilita la rápida propagación de incendios forestales, además de que el clima seco empeora la calidad del aire.
En este contexto, la Protectora de Bosques (Probosque) capacitó a 50 brigadistas "Dragones" en el taller "Medidas Integrales de Seguridad en Operaciones Forestales" (MISOF), impartido por Grupo Relámpagos. En él, se abordaron protocolos de seguridad, operaciones aéreas y coordinación táctica entre brigadas terrestres y apoyo aéreo, alineados a normas de la Secretaría del Trabajo.
Desde el año pasado, más de 5 mil 400 combatientes han recibido formación en comportamiento del fuego, preparación personal y Sistema de Comando de Incidentes, incluyendo ejercicios prácticos en parques como Sierra de Guadalupe, en Tultitlán.
En el Estado de México, el 99% de los incendios forestales tienen su origen en incidentes humanos, siendo las quemas agropecuarias no controladas la causa principal, seguida de descuidos como fogatas y colillas de cigarro mal apagados. El llamado de las autoridades es a reportar incendios de manera temprana al 800-737-8000 y evitar fuego en bosques, protegiendo 1.2 millones de hectáreas forestales vulnerables.
Al mismo tiempo, brigadistas reciben cascos, guantes, bandanas, camisolas y pantalones especializados para reducir riesgos, junto con herramientas para una respuesta rápida, sobre todo en el sur del Edomex, donde la incidencia es mayor. Estas medidas incrementan la capacidad municipal, estatal y fortalecen la vigilancia y protección de los bosques mexiquenses.