En lo que va de 2026, autoridades del Estado de México han realizado cerca de 344 inspecciones en centros penitenciarios de la entidad, incluyendo el penal de Barrientos, en Tlalnepantla. Las revisiones buscan localizar armas, drogas y objetos prohibidos dentro de las instalaciones.
A finales de octubre, autoridades de los tres niveles de gobierno realizaron una nueva supervisión técnica en el penal de Barrientos. El operativo contempló la revisión de las celdas donde permanecen las personas privadas de la libertad, con el objetivo de detectar elementos prohibidos por la ley.
La jornada inició en los accesos y salidas del penal, frente al área de Juzgados, y contempló la revisión de más de mil 500 celdas. El operativo tuvo una duración aproximada de tres horas.
En la revisión participaron la Guardia Nacional (GN), la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM) y la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem), entre otras dependencias.
La Codhem ingresó al penal para supervisar que los derechos humanos de las personas privadas de la libertad no fueran vulnerados y, en su caso, fungir como observadora del procedimiento realizado por las fuerzas de seguridad.
Las inspecciones buscan prevenir la presencia de armas, drogas y objetos prohibidos dentro de los centros penitenciarios. Hasta el momento, las autoridades no han informado de manera pública sobre los hallazgos o aseguramientos derivados de la última revisión en Barrientos.
El operativo forma parte de las acciones de supervisión que se realizan en los penales del Estado de México durante 2026. Ante la sobrepoblación en 16 de los 21 penales de la entidad, se trata de operativos clave, que buscan desmantelar el autogobierno y reforzar la gobernabilidad dentro de las instalaciones carcelarias del territorio mexiquense.