En el Estado de México, los programas Mi Primer Hogar y Vivienda para el Bienestar se han convertido en una de las principales vías para que familias en situación de pobreza accedan a una vivienda digna o mejoren su hogar, incluso de forma gratuita o con apoyo fuerte en materiales.
Ambos programas están coordinados por el Instituto Mexiquense de la Vivienda Social (IMEVIS) y, aunque se dirigen a perfiles diferentes, comparten un enfoque común: atender la pobreza y las carencias habitacionales en los 125 municipios de la entidad.
Mi Primer Hogar está pensado para jóvenes de entre 18 y 29 años, sin vivienda propia, que viven en condiciones de pobreza o con hacinamiento y que además cuentan con un terreno propio para construir una casa nueva. Reciben apoyo para darle vida a su primer hogar.
Como parte de la documentación para solicitar el apoyo se incluyen solicitud dirigida a IMEVIS, acta de nacimiento, identificación oficial con domicilio en Edomex, CURP, comprobante de domicilio reciente, documentos que acrediten la propiedad del terreno, Formato Único de Bienestar (FUB) y formatos de verificación y seguimiento.
El programa entrega material de construcción para que el beneficiario construya una vivienda de alrededor de 55 m², siguiendo el modelo técnico del IMEVIS. Ahora bien, además de cumplir con el rango de edad para recibir el apoyo, deben tomarse en cuenta algunas otras consideraciones:
- Residencia: vivir en alguno de los 125 municipios del Estado de México.
- Vivienda: no poseer vivienda propia y presentar condición de pobreza y/o carencia por calidad y espacios de la vivienda (por ejemplo, más de 2.5 personas por dormitorio).
- Terreno: contar con un predio propio de al menos 80 m², con mínimo 8 metros de frente y 10 de fondo, sin zonas de riesgo (inundaciones, deslaves), uso ecológicamente protegido o distinto al habitacional.
- No haber sido beneficiario previo de programas de vivienda similar del gobierno federal.
En el caso de Vivienda para el Bienestar, el programa atiende a personas de 18 años o más que viven en el Estado de México, con pobreza o carencias habitacionales, y que necesitan apoyos como tinacos, paneles solares, mejoramiento de vivienda o soluciones hídricas.
Esta iniciativa se ha convertido en uno de los canales más accesibles para miles de familias que no pueden construir una casa entera, pero sí necesitan almacenar agua, paneles solares, techumbres seguras o refacciones mínimas para vivir con más dignidad.