El Estado de México dio un paso importante para la protección animal al aprobar un dictamen de Ley de Protección, Cuidado y Bienestar Animal que amplía la responsabilidad de la autoridad sobre seres sintientes y prevé la creación de registros de mascotas y de personas agresoras, incluso de los mismos animales que se vuelven peligrosos para la comunidad.
El texto, elaborado a partir de 17 iniciativas presentadas entre 2024 y 2026, integra normas de convivencia, bienestar y penalización del maltrato, y se prevé que sea avalado por el pleno del Congreso para pasar al Ejecutivo estatal y entrar en vigor.
La norma reconoce a los animales como seres sintientes, no como objetos, y obliga a las autoridades a garantizar su protección real en casa, calles, espacios públicos y como animales de trabajo. También se prohíbe la venta de animales en vía pública y se limita la comercialización a espacios autorizados que cumplan condiciones mínimas de salud y bienestar.
Entre las novedades, se destaca también la creación de un Registro Único de Animales Domésticos (una especie de CURP), donde se capturarán datos de perros y gatos, así como su historial médico, y un registro de personas agresoras por maltrato, con sanciones firmes que servirán para controlar reincidencias y orientar medidas de prevención.
En la parte legal, se endurecen las penas para quienes cometen delitos contra animales: de 3 a 5 años de prisión y 300 a 500 días multa por maltrato, y 3 a 6 años y 500 a 700 días de multa por crueldad animal, clasificada como un delito que se perseguirá de oficio.
Ahora la ley también busca reducir el abandono y el número de perros y gatos en situación de calle, que se estima en torno a 6 millones en el Estado de México, impulsando (aun más) campañas de esterilización a gran escala y programas de adopción.