En el oriente del Estado de México tuvo lugar un nuevo golpe al crimen organizado con la detención de Ramiro Ulises “N”, alias “Comandante Galindo”, presunto líder regional de una célula vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La captura se llevó a cabo en un operativo conjunto entre autoridades federales y estatales en el municipio de Malinalco, como parte de las acciones contra grupos delictivos que operan en la zona.
Las autoridades investigan al ahora detenido por su probable participación en secuestro exprés con fines de extorsión, homicidio, privación de la libertad, trata de personas, lavado de dinero, robo de hidrocarburos y delitos contra la salud. Una de las líneas de investigación más sensibles se centra en un caso de secuestro en 2025, donde bajo amenazas y uso de armas de fuego se obligó a una víctima a transportar narcóticos hacia Tijuana y Baja California.
De acuerdo con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) y el Mando Unificado Zona Oriente, “Comandante Galindo” es identificado como líder de una célula criminal autodenominada “Operativa Delta”, que se encuentra vinculada al CJNG. Esta estructura operaba en municipios mexiquenses como San Martín de las Pirámides, Teotihuacán, Temascalapa y Otumba, donde se dedicaba a la comisión de delitos de alto impacto.
Para evadir la acción de la justicia, este sujeto habría cambiado su base de operaciones desde el oriente del Estado de México hacia Malinalco, desde donde continuaba coordinando actividades ilícitas. Sin embargo, los trabajos de inteligencia y seguimiento de las fuerzas de seguridad permitieron ubicarlo y desplegar el operativo que culminó con su detención, lo que refleja una coordinación más estrecha entre instancias federales y estatales para proteger la región.
La captura de un supuesto líder regional del CJNG no es cosa menor, representa un parteaguas en la dinámica de la delincuencia organizada en el oriente mexiquense, aunque no elimina el riesgo de reacomodo de estructuras criminales o de disputas por territorio. De ahí que autoridades locales y federales han señalado que continuarán con operativos de vigilancia y análisis de datos para prevenir la escalada de violencia tras la desarticulación de células como “Operativa Delta” y la reciente detención y muerte de generadores de violencia como “El Mencho”.