El Gobierno del Estado de México mantiene vigente la estrategia "Cero Multas", un esquema de acompañamiento para que negocios y establecimientos cumplan con la regulación sanitaria sin enfrentar sanciones inmediatas. La idea central es orientar, capacitar y dar tiempo para corregir irregularidades antes de imponer multas, con el fin de facilitar la formalización y operación segura de los comercios.
El programa forma parte de un acuerdo entre las áreas de Desarrollo Económico y Salud del gobierno estatal, y busca que los negocios se regularicen mediante un proceso de autoevaluación y corrección de observaciones sanitarias. En lugar de castigar de inmediato, la autoridad acompaña a los establecimientos para que cumplan con los requisitos aplicables.
Deben adherirse a la normativa de la Comisión para la Protección Contra Riesgos Sanitarios del Estado de México (COPRISEM) y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS). Los requisitos varían según el giro, pero la regulación sanitaria exige de forma general el cumplimiento de Aviso de Funcionamiento, Licencia Sanitaria y Responsable Sanitario.
Suele requerirse seguir también lineamientos relacionados con Infraestructura y Condiciones del Local como Suministro de agua, Manejo de residuos, Control de plagas; además de otros requisitos según el tipo de giro. Ahora mismo el Gobierno del Estado de México otorga plazos específicos para solventar irregularidades sin aplicar multas ni clausuras inmediata.
El esquema promueve que los responsables de negocios revisen sus condiciones sanitarias, identifiquen fallas y atiendan las observaciones antes de que se conviertan en una sanción. La estrategia también facilita que los establecimientos avancen en su regularización a plazo, algo especialmente útil para pequeños y medianos negocios que muchas veces no cuentan con asesoría técnica para entender todos los requisitos.
Aunque el programa está pensado para distintos giros comerciales, su impacto es mayor en negocios que requieren trámites de sanidad, verificación o adecuación de instalaciones para operar de manera correcta. Restaurantes, expendios de alimentos, comercios con manejo de productos y otros establecimientos pueden beneficiarse del acompañamiento para ponerse al corriente.