El Gobierno del Estado de México fortalece sus capacidades en peritajes ambientales para combatir la tala ilegal y prevenir incendios forestales, protegiendo uno de sus recursos más valiosos: sus bosques. Esta iniciativa, impulsada por la Protectora de Bosques del Estado de México (Probosque), combina tecnología, capacitación y coordinación interinstitucional para garantizar una vigilancia más efectiva.
Probosque emite dictámenes periciales técnicos en casos de ilícitos forestales, coadyuvando con la Fiscalía General de Justicia estatal. En recientes reportes, se han generado más de 13 peritajes anuales para evaluar daños por tala ilegal, plagas y degradación, junto con 31 notificaciones para sanear 159 mil hectáreas afectadas. Además, se capacitan a ejidatarios y comunidades con 32 cursos en sanidad forestal, promoviendo la operación de 135 guardabosques equipados.
La temporada alta de incendios coincide con sequía y vientos, concentrando el 90% de quemas en zonas de baja densidad arbórea. Aunque 2025 vio una caída del 52% en áreas afectadas gracias a brechas cortafuegos y campañas como "Quien incendia, la apaga", Edomex lideró siniestros nacionales durante los primeros meses de 2026 y GEM, de la mano de Probosque, está poniendo manos a la obra.
Proteger los bosques mexiquenses, que cubren casi la mitad del territorio con encinos, pinos y oyameles, es urgente: capturan carbono, recargan acuíferos, previenen deslaves y sustentan biodiversidad. Con restauraciones en marcha como en Ocuilan, la ventana actual evita catástrofes mayores ante el cambio climático y acciones humanas.
Bajo el liderazgo de Delfina Gómez, estas acciones posicionan al estado como referente en conservación forestal, alineadas con la campaña 2026 de restauración de bosques vulnerables. Comunidades ganan seguridad ambiental, mientras se fomenta la participación ciudadana en la denuncia y protección.