El Gobierno del Estado de México (GEM) se encuentra hoy en medio de una emergencia ambiental y sanitaria en la comunidad agraria de Magdalena Chichicaspa, en el municipio de Huixquilucan. Tras un derrame de combustible en la autopista Naucalpan‑Toluca, que infiltró hidrocarburos a los manantiales que alimentan el sistema de agua potable, el gobierno estatal activó una serie de acciones para atender la contaminación y proteger la salud.
El problema comenzó con un accidente vial en el kilómetro 28+100 de la autopista Naucalpan‑Toluca, donde se derramó gasolina que se filtró hacia los cauces y manantiales que abastecen a Magdalena Chichicaspa. Estudios de la Comisión para Riesgos Sanitarios del Estado de México (Coprisem) confirmaron la presencia de hidrocarburos en concentraciones moderadas y altas en el agua que llega a las casas, lo que obligó a la suspensión del suministro y al cierre de tanques y líneas de distribución para evitar el consumo de un líquido contaminado.
Ante la magnitud del daño, la gobernadora Delfina Gómez Álvarez informó que el GEM solicitó al Gobierno federal una declaratoria de emergencia y la activación del Plan DN‑III Ecológico, para reforzar la remediación con personal y recursos adicionales. Esta medida abre la posibilidad de destinar recursos específicos a la limpieza de suelos, manantiales y redes hidráulicas, así como a la evaluación de largo plazo del ecosistema afectado.
Además, el gobierno estatal apoya la entrega de agua embotellada y la organización de un censo para garantizar que todas las familias de la comunidad cuenten con abasto de agua segura mientras se avanza en la purga y limpieza de la red. El Comité de Agua Potable Ejidal (CAPEMAC), junto con empresas especializadas en remediación, está realizando un proceso de lavado y desecho controlado del agua contaminada, que incluye tres etapas técnicas y cuya finalización dependerá de las evaluaciones sanitarias.