En el Estado de México, la lluvia no es la única responsable de las inundaciones: la propia ciudadanía lo es, en gran parte, a través de la basura. Autoridades estatales y nacionales advierten que hasta ocho de cada diez inundaciones y encharcamientos en el Edomex se deben a la acumulación de desechos en calles, coladeras, drenajes y cauces de ríos y arroyos.
Esto significa que, en muchas ocasiones, el problema no es "tanta agua", sino que el agua no puede circular porque el sistema de drenaje está bloqueado, aún cuando esté en buenas condiciones, más bien está sobrepasado. El problema no es solo ambiental, sino de cultura ciudadana y de gestión de residuos.
Cuando la población tira bolsas, botellas, cartón, envases y desechos de limpieza directamente a la calle, muchas veces esos materiales terminan en las coladeras, registros y desagües, que se taponan y dejan de cumplir su función. Además, la basura que cae a ríos, quebradas y arroyos impide el flujo natural del agua, creando atoraderos que favorecen el desbordamiento.
¿Qué se puede hacer como ciudadanos?
- No tirar basura a la calle, ríos y arroyos, especialmente envases, plásticos, cartón y desechos que no se descomponen.
- Llevar los residuos directamente a contenedores, centros de acopio o botes de recolección, y participar en jornadas de limpieza de canales y coladeras cuando se organizan.
- Denunciar a quienes arrojan desechos a drenajes o cauces y apoyar las campañas de Conagua y gobiernos locales.