El tigre de Bengala blanco Kenzo murió durante su captura en Tepetlaoxtoc de Hidalgo, Estado de México, después de varios días de búsqueda tras escapar de un refugio. De acuerdo con los reportes, el felino fue localizado, sedado y trasladado para recibir atención médica, pero no logró sobrevivir.
Durante el operativo, el animal habría reaccionado de forma agresiva al momento del rescate, lo que llevó a que se utilizaran armas de fuego y posteriormente tranquilizantes para inmovilizarlo. Después, fue llevado a un hospital veterinario en la zona de Teotihuacán, donde finalmente se confirmó su muerte.
Kenzo permaneció varios días libre en una zona cerril de Tepetlaoxtoc, lo que obligó a desplegar un operativo con personal de protección civil, autoridades ambientales, policías y veterinarios. Durante la búsqueda se usaron drones, apoyo aéreo y recorridos terrestres para ubicar al felino en un terreno complicado.
Una vez localizado, se informó que el tigre presentó heridas y tuvo que ser atendido de manera urgente. La expectativa era estabilizarlo y trasladarlo con vida a un centro veterinario especializado, pero su estado de salud se agravó durante el proceso de captura y atención médica.
El caso también abrió debate sobre el manejo de fauna silvestre en centros de resguardo y sobre las condiciones en que se realizan las capturas de animales de gran tamaño. La muerte del tigre, por su parte, dejó en evidencia la complejidad de este tipo de operativos, donde el riesgo para personas y para el propio ejemplar es muy alto.