El Gobierno del Estado de México, a través de la Comisión del Agua estatal, impulsa la campaña Recicla ON para promover el manejo responsable de residuos electrónicos y evitar que terminen contaminando cuerpos de agua y suelos. La iniciativa busca crear conciencia sobre el impacto ambiental de la basura electrónica y ofrecer a la ciudadanía una alternativa segura para desechar aparatos en desuso.
México genera cerca de 1.5 millones de toneladas de basura electrónica al año (aproximadamente 12 kg por persona). Entidades de alta densidad como el Estado de México concentran gran parte de estos residuos y, sin un manejo adecuado, estos aparatos liberan metales pesados y químicos altamente tóxicos que destruyen el medio ambiente.
Recicla ON es un programa orientado a la recolección de residuos electrónicos y electrodomésticos pequeños, con el objetivo de reducir la contaminación y fomentar una cultura de reciclaje en el estado. La CAEM lanzó esta campaña en 2021 y desde entonces ha insistido en que los desechos tecnológicos no deben mezclarse con la basura común, al terminar en terrenos baldíos o rellenos sanitarios no aptos provocan afectaciones directas en el entorno mexiquense.
Por eso, la CAEM y las dependencias estatales habilitan sedes de acopio en distintos puntos del Estado de México, y la ciudadanía puede consultarlas mediante el sitio oficial del programa y códigos QR difundidos en las campañas. También se han instalado jornadas de recolección en oficinas de la CAEM y centros de servicios administrativos en municipios estratégicos.
En los centros de acopio se aceptan equipos de cómputo y aparatos domésticos pequeños que ya no sirven. Entre ellos se encuentran:
- Laptops, CPU y monitores.
- Celulares, tabletas y módems.
- Pantallas y servidores.
- Microondas, licuadoras, tostadores y otros electrodomésticos compactos.
Recicla ON también es una invitación a cambiar hábitos: guardar aparatos viejos en casa no resuelve el problema, pero entregarlos en un centro autorizado sí puede hacer la diferencia. El éxito de la campaña depende tanto de la infraestructura pública como de la participación ciudadana.