Teotihuacán se perfila como uno de los destinos mexiquenses con mayor proyección turística en el contexto del Mundial 2026, al estimarse que la zona arqueológica podría recibir hasta 70 mil visitantes adicionales durante la justa mundialista. El auge esperado no solo confirma el atractivo internacional del sitio, sino también la oportunidad de impulsar la economía local, los servicios turísticos y la oferta cultural de la región.
La expectativa de crecimiento en visitantes se debe, en buena medida, a que la Ciudad de México será una de las sedes del torneo, lo que colocará a Teotihuacán como una parada obligada para turistas nacionales y extranjeros que lleguen al centro del país. Autoridades y especialistas han señalado que la zona arqueológica podría funcionar como el gran complemento turístico del evento, aprovechando su cercanía con la capital y su enorme valor histórico.
Para recibir esa cantidad de visitantes, el Estado de México y autoridades locales trabajan en una estrategia de promoción, movilidad, seguridad y servicios alrededor de Teotihuacán. También se contempla la posible reapertura del ascenso a la Pirámide del Sol y el regreso de espectáculos nocturnos de luz y sonido, siempre bajo la supervisión del INAH y de la Secretaría de Cultura federal.
Se han reforzado medidas de seguridad tras el trágico ataque armado del 20 de abril pasado en el que un sujeto disparó desde la Pirámide de la Luna, dejando dos personas sin vida (incluyendo al agresor) y 13 heridos. Desde entonces, el gobierno federal y la Guardia Nacional implementaron estrictos protocolos de entrada, que incluyen detectores de metales y revisión de mochilas.
Además, se ha hablado de fortalecer la infraestructura turística y mejorar la experiencia del visitante en municipios cercanos como San Martín de las Pirámides, San Juan Teotihuacán, Acolman, Axapusco, Nopaltepec y Otumba. Además, se inauguró ya el recinto Grandeza Teotihuacana, el cual permaneció cerrado por más de 20 años y ahora exhibe piezas históricas como murales y una antigua pelota de 3 mil 500 años.