La percepción de inseguridad en el Estado de México mostró una ligera mejoría durante el primer trimestre de 2026 en seis de los ocho municipios evaluados por la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI. Los resultados reflejan avances en municipios donde la población comenzó a percibir un entorno un poco más favorable para la vida cotidiana.
La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del INEGI es una de las mediciones más útiles para entender cómo se siente la población respecto a la seguridad en su ciudad, más allá de las cifras oficiales de delitos. Su valor está en que captura la percepción ciudadana, un indicador clave para saber si la gente se siente tranquila al caminar, usar transporte público o realizar actividades cotidianas.
La percepción de seguridad importa porque influye directamente en la forma en que las personas se mueven, trabajan, estudian y conviven. Cuando alguien siente que su colonia o ciudad es insegura, puede modificar rutas, evitar salir de noche, dejar de usar ciertos espacios públicos o invertir más en medidas de protección.
Entre los municipios que registraron una baja en la percepción de inseguridad destacan Tlalnepantla, Nezahualcóyotl y Toluca, que mostraron las reducciones más marcadas en el periodo. También reportaron mejoras Ecatepec, Chimalhuacán y Cuautitlán Izcalli, lo que confirma una tendencia positiva, aunque todavía insuficiente aún para revertir por completo la desconfianza ciudadana.
De acuerdo con los datos difundidos, Toluca pasó de 80.7 a 75.5%; Ecatepec, de 88 a 87.6; Nezahualcóyotl, de 61.9 a 55.5; Tlalnepantla, de 83.8 a 74.6; Chimalhuacán, de 85.7 a 81.3; y Cuautitlán Izcalli, de 82.7 a 81.8%. Estas variaciones muestran que, aunque persisten problemas importantes, sí hubo una reducción en la percepción negativa de seguridad en buena parte de la zona metropolitana mexiquense.