El gobierno del Estado de México reforzó las medidas de seguridad en el sitio arqueológico de Calixtlahuaca, como parte de la respuesta integral tras el tiroteo registrado en la Zona Arqueológica de Teotihuacán. La Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM) coordinó un despliegue de policías y de la Guardia Nacional en el área de acceso, el estacionamiento y las principales vías que conectan el sitio.
El objetivo es detectar a tiempo cualquier amenaza y mantener un clima de seguridad para los visitantes de Calixtlahuaca, en el cerro Tenismo. Es uno de los sitios prehispánicos más importantes del Estado de México y recibe miles de visitantes cada año.
Además de la presencia física en la zona, se activaron circuitos de videovigilancia, filtros de revisión en los accesos principales y un protocolo de alerta inmediata ante la presencia de personas con comportamiento sospechoso, armas o mochilas sin justificación.
El operativo se suma a la revisión de cámaras de seguridad y la coordinación con inspectorías de la Secretaría de Turismo, para garantizar que el patrimonio cultural continúe abierto al público, pero con protocolos similares a los implementados en otros sitios emblemáticos del Estado de México, reforzando el mensaje de que la seguridad de los visitantes es una prioridad.
El caso de Teotihuacán, del pasado 20 de abril, se convirtió en un hito de vulnerabilidad en el país: un solo hombre armado abrió fuego desde la Pirámide de la Luna, dejando dos muertos, una turista canadiense y el propio atacante, y al menos 13 heridos, entre ellos ciudadanos de Colombia, Rusia y otros países.
El agresor, identificado como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años y originario de Ciudad de México, se autodenominó un "planeado" que rentó hospedaje cercano, visitó el sitio en diversas ocasiones y se colocó en la zona de descanso de la pirámide para disparar indiscriminadamente contra los visitantes, antes de quitarse la vida al sentirse acorralado por la Guardia Nacional y la policía estatal.